RADIO EN VIVO

25 de octubre de 2014

Después de que le rechazaran la excarcelación, el hijo de “Jair” Pereira se abstuvo de declarar ante el juez

(misionesonline.net) Ederson Pereira (22), hijo del intendente de El Soberbio (Juan Carlos “Jair” Pereira) se abstuvo de declarar al ser citado para la indagatoria por el juez de Instrucción subrogante de San Vicente, Horacio Heriberto Alarcón. Ahora, la Fiscalía penal de la misma localidad, donde se instruye la causa, analiza una serie de medidas de prueba, que pedirá en las próximas horas.
La novedad se conoció casi al mismo tiempo en que trascendió otra: que el mismo magistrado rechazó el pedido de excarcelación que había hecho la defensa del imputado. Pesó a la hora de la decisión del funcionario judicial el hecho de que el muchacho haya estado prófugo por casi tres semanas.
Había expectativa por lo que supuestamente iba a relatar Ederson, a quien acusan de haber violado a una chica de 16 años, hija de un empleado de su padre. La chica dijo que él la llevó bajo engaños a su casa y allí la sometió carnalmente. Posteriormente, denunciaron que el propio alcalde obstaculizó la investigación. E incluso lo citaron al Concejo Deliberante para que dé explicaciones.
El propio Jair contó en declaraciones periodísticas que su hijo le había jurado que no tiene nada que ver con el hecho. Por eso se especulaba con que el muchacho iba a dar su versión al ser llamado a indagatoria. Por ahora prefirió el silencio.
“Él niega que sea verdad lo que dicen los medios y yo quiero decir que muchos medios usan las desgracias del prójimo para hacer política propia. Él dijo que no fue ningún delito, que fue consensuado, no niega que lo haya hecho pero que no fue como dicen los medios, barbaridades”, señaló el intendente.
“Yo mencionaba en canal 12 hace un tiempo que si yo supiera el paradero de mi hijo y él se comunicaba conmigo, que iba a ser el primero en aconsejar y desear que se presente ante la Justicia y el viernes por la noche se comunicó desde un teléfono privado para preguntar cómo estaba la madre, los hermanos, la familia. Yo le aconsejé un rato y le dije que convenía que me cuente lo que pasó y que le íbamos a ayudar. Y me dijo que me volvería a llamar, no me quiso dar el teléfono ni nada. Volvió a llamar el domingo a la tarde para felicitar por el día de la madre ahí lo aconsejamos con la madre, le dijimos que era mejor que venga, que se presente y que lo íbamos a ayudar. Pidió el número del abogado y combinamos que el lunes a la madrugada nos íbamos a encontrar y lo íbamos a acompañar con el abogado y lo llevamos a presentarse al juzgado”, detalló.
Y añadió: “Él me dijo que estuvo a más de 300 kilómetros de El Soberbio, pero no me dijo dónde”.

Tapa de Primera Edición.


Aparecen casos sospechosos de rabia paresiante en el Sur de Misiones

(
(territoriodigital.com) Tras la muerte de animales en Cerro Corá y Tacuruzú se tomaron muestras para ser analizadas. Candelaria inició tareas de prevención.
Se analizan muestras de animales muertos en la zona Sur de la provincia de Misiones ante la sospecha de casos de rabia paresiante. Las muertes se dieron en Cerro Corá y Tacuaruzú.
Según información extraoficial a la que accedió El Territorio, ya se extrajaron muestras del cerebro de un equino para determinar si se trata de la enfermedad transmitida por el murciélago tipo vampiro que el año pasado afectó a varios animales del establecimiento Santa Cecilia de Candelaria y municipios como Itacaruaré, San Javier, San Pedro, Colonia Alicia, entre otros.

Prevención
Desde el departamento Bromatología de la Municipalidad de Candelaria, el veterinario Carlos Barbar, a cargo de este -en diálogo con El Territorio-, dijo que se están realizando tareas de prevención (ante la aparición del mamífero transmisor de la enfermedad) a través de fumigaciones y colocación de alcanfor en lugares de los criaderos que se detectan.
El profesional detalló que también se están realizando tareas de limpieza en los cielorrasos de las escuelas del municipio, tapando los orificios de entrada de los murciélago y otros animales pequeños y colocando alcanfor para que no ingresen más, “ya que el murciélago no sólo transmite enfermedades a los animales de sangre caliente sino también al ser humano", dijo.
"Es por eso que estamos haciendo las tareas de prevención masiva. Como así también fumigaciones en distintos barrios con insecticidas contra la gran cantidad de mosquitos y moscas que están invadiendo nuestra comunidad”, agregó Barbar.
Cabe recordar que en agosto pasado se confirmaron brotes de rabia paresiante en El Soberbio por lo que desde el Ministerio del Agro y la Producciónse se autorizó la compra de 1.000 (mil) dosis de vacuna antirrábica para paliar la urgencia del minifundio
Para prevenir la enfermedad, se aconseja a los productores que vacunen a su ganado y cerdos. En caso de detectarse animales que tambalean y exhiben síntomas nerviosos (incoordinación motora), el Ministerio del Agro y la Producción recomienda a los colonos que de inmediato comuniquen a las autoridades de la Dirección General de Ganadería o al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), o en su defecto a la Gendarmería Nacional.

Apariciones reiteradas
En los últimos años la aparición de casos de rabia paresiante fue frecuente entre localidades de Misiones y Corrientes.
Cabe recordar que hacia fines de enero de este año también se registraron casos en Puerto Rico. En esa oportunidad vecinos del paraje afectado habían notificado la muerte de varios animales, hasta que el Senasa confirmó la presencia de la enfermedad.
En ese entonces, los vecinos también habían hallado, en un viejo secadero de yerba de la zona, varios nidos del murciélago transmisor de la enfermedad.
Además, en 2013, se detectaron varios focos de la enfermedad en localidades sobre el río Uruguay. En tanto, hasta octubre de ese año se habían registrado 53 muertes de animales y se denunció la aparición de más murciélagos.

Investigan supuestos vínculos entre delincuentes y policías detenidos

La investigación en San Vicente busca confirmar los supuestos nexos. Los 7 uniformados están incomunicados y detenidos por separado.
La causa penal por apremios ilegales en la Comisaría Primera de la localidad de San Vicente dejaría al descubierto un trasfond
o mucho más grave del que se cree y por eso, la investigación judicial avanza también hacia posibles nexos entre los uniformados detenidos con delincuentes de la zona.
La línea investigativa es consecuente con una hipótesis que ha cobrado fuerza con el correr de las horas y apunta a una supuesta complicidad policial que tiene que ver con la liberación de zonas y comisión de delitos vinculados al robo de autos y viviendas, como también de contrabando.
Según fuentes consultadas, se sospecha que los (o algunos) efectivos de la comisaría intervenida el jueves tenían zonas delimitadas donde operaban con los malandras, y la conocida como picada Zulma -donde se cometió el último asalto- sería una de ellas.
En ese contexto resultó clave el testimonio de la víctima del robo calificado, quien ratificó en su denuncia haber sido alcanzado por un patrullero minutos después de ser despojado de su vehículo y que dos veces hizo señas en pedido de auxilio pero jamás fue asistido.
Esta situación sustentaría de alguna manera el alto porcentaje de delitos no resueltos, situación que en reiteradas veces fue denunciada por los vecinos, y también salpicaría a otras dependencias de la Unidad Regional VIII, cuyo jefe es el comisario Evaldo Katz, cuestionado ex titular de la comisaría de Dos de Mayo el año que desapareció Mario Golemba.
Los uniformados investigados, entre ellos el jefe de la comisaría, José Fischer; dos oficiales, dos suboficiales y dos agentes, continúan detenidos e incomunicados en diferentes unidades policiales de localidades cercanas, por disposición del Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente, subrogado actualmente por el juez penal de Oberá, Horacio Alarcón.
La Jefatura de Policía también dispuso a través de la Dirección de Asuntos Internos el inicio del sumario administrativo a fin de determinar o deslindar las responsabilidades que le pudiera caber a cada uno de los efectivos acusados de golpear salvajemente a detenidos.
Mientras se investiga, la comisaría que fue despojada de todos sus integrantes está siendo guiada por el comisario inspector Juan Carlos Mendoza, a modo de interventor. Proviene de la Unidad Regional Dos de Oberá, de donde son los demás oficiales y suboficiales que trabajarán de manera provisoria en la dependencia.

Uniformados violentos
El disparador de la investigación fue la feroz golpiza que recibieron dos detenidos, acusados de robo calificado. Las agresiones fueron tan graves que intentaron ocultarlo, pero los hombres debieron ser internados y todo derivó en una denuncia penal.
No es la primera vez que ocurren hechos de este tipo en esta comisaría, lo que demuestra que la violencia es una práctica habitual en la dependencia, aunque muy pocos de los que sufrieron se animaron a denunciar.
El Territorio publicó varios casos en los que no solamente denunciaron haber sido golpeados, sino que también los policías se quedaron con pertenencias, tal el caso del albañil posadeño Juan Carlos Gómez, quien a mediados de abril llegó a esa localidad para hacer un trabajo en la casa de sus padres y fue detenido por policías, quienes -a golpes- quisieron que confiese un robo de teléfonos de celulares de alta gama ocurrido un mes antes.
“Cuatro policías encabezados por un oficial de apellido Villalba y otro Leites me apuntaron con sus armas y a golpes me sacaron del auto, me esposaron y tirado en el asfalto comenzó la paliza, a patadas y rodillazos” recordó el hombre.
En ese contexto contó que estuvo “detenido trece días, porque me acusaron falsamente de un delito y así me arruinaron la vida porque ni siquiera tengo antecedentes penales. Ellos me pegaron feo todos los días”.
Su libertad estuvo sujeta al pago de una fianza de 5 mil pesos, pero cuando fue liberado nunca recuperó la billetera con el dinero que llevaba (tres mil pesos), como tampoco las pertenencias que estaban en el baúl de su auto.
En junio, Mario Silva denunció a los policías que golpearon a su sobrino cuando, a bordo de su moto, llevaba nafta para auxiliar a un pariente. Fue abordado por los agentes del orden y agredido en medio del operativo.
Según la denuncia, por más de tres días el joven permaneció dentro de una celda, al mismo tiempo que sus familiares lo buscaban por todos lados, incluso rastrillando zonas de montes pensando lo peor, sin tener ningún rastro de su ser querido. 
Finalmente, y casi de casualidad, el padre de la víctima ubicó al muchacho dentro de una de las celdas de la comisaría, aparentemente luego de que los efectivos negaran la presencia del joven dentro de esta.
“Durante la segunda noche que estuvo alojado, un agente, de nombre Cristian, entró a la celda y lo esposó. En compañía de otro camarada, ambos empujaron a mi sobrino contra las rejas, lo cual hizo que perdiera sangre por la boca”, narró el tío del muchacho.
Además de las agresiones físicas, desde el entorno del joven señalaron que los uniformados lo desnudaron para luego arrojar agua fría, a pesar de las bajas temperaturas. Los tres días pasó sin probar un bocado de comida.

Golpizas reiteradas
Más atrás en el tiempo, los aprehendidos acusados de balear a un policía sufrieron los mismos tormentos, a decir del único detenido que tiene la causa hasta ahora, Walter Cardozo, quien durante el tiempo que estuvo en la comisaría fue víctima de apremios ilegales.
Coincidente con Cardozo fue Pablo Paniagua, quien también sufrió violencia policial en la misma causa. “Me trajeron del yerbal donde estaba trabajando, a golpes. Me patearon por todos lados, me pegaron entre las piernas, fue inhumano lo que me hicieron” dijo.
Otro caso data de septiembre de 2012 y el denunciante fue el trabajador radial Cristian Amarilla, atacado por cuatro uniformados en una cancha de fútbol de esta localidad. La denuncia fue por abuso de autoridad, lesión corporal, maltrato físico y psicológico, además de amenazas de muerte.


Supuesto caso de gatillo fácil
Policías de San Vicente no sólo fueron denunciados por torturas y amenazas en los últimos años.
En la lista negra de la fuerza en esta localidad figura un supuesto caso de gatillo fácil, que no fue resuelto por la Justicia pero que aún hoy tiene a tres uniformados sujetos a la causa.
El asesinato ocurrió el 10 de marzo de 2012 y la víctima fue Juan Pereyra Da Rosa, quien resultó baleado en medio de un operativo realizado en un establecimiento forestal propiedad del Instituto de Previsión Social de Misiones.
La versión de la Policía fue que una patrulla llegó hasta el lugar respondiendo a un llamado que consignaba el robo de madera y se habrían defendido a los tiros cuando los sujetos los vieron llegar.
En ese incidente Da Rosa cayó muerto de un balazo y la Policía detuvo a Sebastián De Sosa, quien narró las circunstancias contrarias a la versión oficial y puso en el tapete la comisión de abuso policial.
La investigación concluyó que los uniformados efectuaron alrededor de quince disparos y hasta limpiaron la escena del crimen, por lo que el por entonces juez Cuenca ordenó la detención del oficial Ramón De Miranda (era segundo jefe de la comisaría de El Soberbio); del suboficial Valentín De Lima y del sargento Juan Daniel Chávez, ambos del Comando Radioeléctrico de San Vicente.
Desde 2012 la familia Da Rosa reclama el esclarecimiento de lo que para ellos fue un nuevo caso de gatillo fácil.

23 de octubre de 2014

Pereyra negó haber ofrecido dinero al padre de la joven violada

Durante la interpelación que se llevó a cabo esta mañana en el Concejo Deliberante de El Soberbio, el intendente sostuvo: "Pensé en la familia de la víctima"
Juan Carlos "Jair" Pereyra, actual intendente de El Soberbio, hoy por la mañana debió rendir cuentas ante los integrantes del Concejo Deliberante de la localidad.
En la interpelación debió explicar si es verdad que ofreció dinero, una chacra y dos camionetas a cambio del silencio de la familia de la menor que denunció ser violada por su hijo, Ederson Pereyra, y si ayudó además a que el joven escapara de la Justicia y se mantuviera prófugo por varios días.
El intendente contestó que, “nunca se me cruzó por la cabeza y sólo pensé en la familia de la víctima. Tampoco ayudé a escapar a mi hijo. Él se comunicó el viernes y luego el domingo para saludar por el día de la madre, en ese momento lo convencí de entregarse”
Durante las primeras horas de la mañana de ayer, Ederson Pereyra (22)  junto a dos abogados se presentó de forma voluntaria en el Juzgado de Instrucción Penal III de San Vicente para responder ante la Justicia por la grave denuncia de una adolescente de 14 años, quien lo acusó de haberla violado y golpeado cuando regresaba de la escuela.
Junto a estas cuestiones, durante la exposición ante los ediles, Pereyra debió aclarar si también dio instrucciones a su custodio personal para que ayudara a su hijo a que escapara, ni bien se conoció el aberrante hecho.
En los 45 minutos de exposición se mostró tranquilo y respondió a todas las preguntas que las autoridades presentes le realizaron.